Las desmontadoras de neumáticos en el mercado se dividen en dos tipos principales de potencia: neumática e hidráulica, y la principal diferencia surge del medio de transmisión de potencia. Los modelos neumáticos dependen del aire comprimido para impulsar los cilindros. Al ser el aire comprimible, la respuesta es rápida y ligera, la carrocería es sencilla y de fácil mantenimiento, y es para neumáticos ligeros como los de turismos y motos. Es la opción principal para talleres de reparación rápida pequeños y medianos debido a su menor costo y su flexible inicio de operación.
Los modelos hidráulicos transmiten potencia mediante aceite hidráulico. Dado que el líquido es incompresible, el par de salida es estable con una fuerte fuerza explosiva. La fuerza de presión y pelado del neumático es un rebote uniforme. Es más sencillo cuando se trata de camiones pesados, neumáticos de ingeniería de paredes gruesas y neumáticos de vacío duro. Mantiene una fuerza constante durante largos períodos de funcionamiento continuo y es menos probable que raye las llantas.
Distinción simple: elija neumáticos para las reparaciones rápidas diarias de automóviles pequeños; elija hidráulica para vehículos grandes, neumáticos gruesos modificados y mantenimiento pesado de alta frecuencia. Comprender las características de estos dos sistemas de energía le permite elegir al "hombre fuerte" adecuado según el negocio de su taller, mejorando la eficiencia del cambio de llantas y reduciendo el desgaste de las llantas.


